El aumento de presión en la zona abdominal al realizar abdominales con mala técnica sin protegerlos (sin meter la tripa).
El aumento de peso, durante la gestación, así como partos complicados, aumentan la presión abdominal.
El estreñimiento o tos (de forma crónica). Cambios de peso
Mediante la palpación:
Tumbado boca arriba con las piernas dobladas, colocamos los dedos sobre la línea media del cuerpo (por encima y por debajo del ombligo), levantamos la cabeza como si hicieramos un abdominal y miramos que sucede en nuestros dedos.
Si notamos una separación en nuestros dedos (dos dedos o mas), y la musculatura no nos ejerce ninguna presión, podemos concluir que hay diástasis.
En algunos casos podemos ver durante el movimiento que sobresale parte del abdomen a lo largo de la linea central, hablaremos entonces de hernia abdominal.(Ver foto)
Otra forma de detección es mediante instrumentos de medida, desde un ultrasonido hasta un calipper.
Con la valoración por parte de un fisioterapeuta experto en suelo pélvico, te indicaremos cual es en cada caso el mejor tratamiento para recuperar el tono de la faja abdominal.
Para poder cerrar la diastasis, un buen ejercicio es la pràctica de Gimnasia Abdominal Hipopresiva (GAH), que consiste en fortalecer la faja abdominal sin augmentar la presión en el abdomen y de esta forma evitar dañar el suelo pélvico.
Otra opción para los casos mas dificiles es el uso combinado de GAH y electroterapia, para conseguir una reclutación mayor de fibras y poder trabajar mas volumen muscular.